Todo mago ilusionista debe manejar una serie de técnicas propias de su oficio; estas son ideas y procedimientos, o pasos algorítmicos extraordinarios sobre cómo hacer que se den ciertos efectos de magia ante la mirada del público, convenciendo a este mismo de la veracidad de lo logrado; aunque realmente apenas sea una simulación perfecta de la realidad. Las técnicas usadas han sido creadas por personas ingeniosas, probablemente otros magos con el talento de la invención y creatividad como pocos. La mayoría de los magos (no, no son creativos) suelen adquirir los secretos y sus artefactos por medio de una transacción justa. Existen muchas tiendas de magia repartidas por todo el mundo, en algunos países más que en otros, así como también muchos artistas de la magia se dedican a brindar clases o academias en las que enseñan las minuciosidades de la profesión. Se organizan también convenciones y congresos de magos, o seminarios y talleres, fulldays y otros en los que muchos interesados en convertirse en magos o aumentar sus conocimientos de los mismos, se inscriben para continuar con su formación teórica y práctica en el mundo de los shows. Con la llegada del internet, hubo un giro en la proporción de personas aprendiendo a realizar trucos de magia, y hoy muchísima gente aprovecha los tutoriales y material que se exhiben allí.
Lo cierto es que los secretos de la magia, ya no son tan secretos que digamos, y más de uno hoy puede acceder a una explicación cabal sobre cómo se realizan cada uno de los actos de magia que se presentan en los escenarios culturales y de entretenimiento. Hoy aún, y quizá más que nunca antes, la magia ha cobrado mucha fuerza en los teatros, eventos y locales de los circuitos turísticos de cualquier capital del mundo.
Pero cada día se siguen inventando nuevos efectos de magia, cosas totalmente impensadas por el común denominador de la gente; efectos modernos de magia que desafían la mente de las gentes tanto como aquellos clásicos números de magia antigua.
